Llevamos un mes con el conector de comprobantes electrónicos funcionando en producción. Antes de esto, el equipo emitía desde el ERP y luego cargaba los datos a mano en el portal de SIFEN. Ese ida y vuelta nos costaba dos horas por día y generaba diferencias entre el inventario y lo que quedaba registrado fiscalmente.
Lo que más nos sirvió no fue la velocidad del envío, sino el manejo de los rechazos. El módulo devuelve el código de SIFEN con una descripción legible y deja el comprobante en una cola de reintento en lugar de perderlo. La primera semana tuvimos tres rechazos por un campo de condición de pago mal mapeado en nuestro sistema; los detectamos en el log sin abrir un ticket.
Quedan cosas por ajustar. La conciliación nocturna entre el inventario y los comprobantes aceptados todavía la corremos a mano porque nuestro ERP propietario no expone un endpoint de salida. Eso lo tenemos anotado para la siguiente fase. También nos gustaría que el panel de monitoreo separe los errores de red de los errores de validación fiscal, hoy aparecen mezclados.
En resumen: para un equipo con un ERP heredado y sin ganas de tocar el núcleo, el módulo externo cumplió. No es magia, hay que documentar bien el mapeo de campos antes de arrancar, pero el primer mes cerró sin diferencias en el cierre diario.