Antes de escribir una línea de código revisamos su esquema contable, el ERP que ya usa y el volumen real de comprobantes. El método es el mismo para un conector API nuevo que para una base de datos que ya no aguanta el cierre mensual.
Trabajamos sobre sistemas en producción. No reescribimos el núcleo del ERP: intervenimos la capa fiscal y la capa de datos con cambios medibles y reversibles.
Diagnóstico del flujo actual: qué emite el ERP, dónde se firma, qué códigos de respuesta de SIFEN se ignoran hoy y qué pasa cuando el servicio fiscal no responde. De ahí sale el alcance real del módulo.
Diseño del conector o del ajuste de esquema, con criterios de trazabilidad para auditoría. Cada decisión queda documentada antes de tocar producción.
Implementación por etapas, con pruebas en ambiente de contingencia y una cola de reintentos que no detiene la facturación del día.
Entrega con código comentado, manual de operación y una sesión de traspaso al equipo interno. El soporte posterior depende de lo que su equipo quiera absorber.
Cada integración con SIFEN sigue una secuencia que ya probamos con ERPs propietarios, sistemas contables heredados y módulos internos escritos a medida. Los plazos varían según el estado de la base de datos y la documentación disponible, pero las etapas y sus entregables no cambian.
Antes de empezar pedimos acceso de lectura al esquema contable, una muestra de comprobantes reales y la versión del certificado digital vigente. Sin eso, cualquier cronograma es una suposición.
Revisamos cómo se generan hoy los comprobantes, qué tablas intervienen y dónde vive la numeración fiscal. Salimos con un mapa de puntos de integración y una lista de bloqueos conocidos.
Definimos el contrato entre el ERP y el módulo fiscal: campos obligatorios, códigos de respuesta, cola de reintentos y modo contingencia. Se documenta antes de escribir la primera línea de código.
Se construye el conector, se firma con el certificado del cliente y se ejecutan lotes de prueba. Aquí aparecen los rechazos reales: timbrado vencido, montos mal redondeados, códigos de moneda.
Con el flujo ya funcionando, medimos consultas y ajustamos índices, particiones por período fiscal y separación de cargas analíticas. El objetivo es que el cierre mensual no compita con la facturación.
Activamos el envío real, dejamos monitoreo de acuses y entregamos la documentación del conector al equipo interno. El soporte posterior queda acotado a cambios normativos y ajustes de esquema.
Un diagnóstico técnico primero, después un plan acotado y verificable. Cada etapa deja artefactos concretos: esquema de datos, contrato de API, pruebas de contingencia y documentación para su equipo. Nada se despliega en producción sin que su área contable haya validado el flujo completo.
Si todavía no tiene claro si conviene un módulo externo o tocar el núcleo del ERP, conviene revisar antes los servicios de integración y el alcance real de cada uno.
Revisamos cómo emite hoy sus comprobantes: tablas de facturación, catálogos de clientes, numeración por timbrado y puntos de emisión. También qué versión del ERP corre, si tiene API propia o solo base de datos, y qué restricciones impone el proveedor del sistema.
Cada campo del comprobante interno se contrasta con lo que exige el formato electrónico: tipo de documento, condición del receptor, IVA por ítem, moneda y retenciones. Aquí aparecen los huecos habituales, como direcciones incompletas o códigos de producto que no existen en el catálogo fiscal.
Definimos si la comunicación va por API directa, por cola de mensajes o por tablas intermedias. Se documenta el manejo de firma digital, certificados, reintentos y el flujo alterno cuando el servicio fiscal no responde y el negocio no puede detenerse.
Se construye el módulo, se conecta al ambiente de pruebas de SIFEN y se ejecuta una batería de casos: emisión normal, rechazos por datos, notas de crédito y anulación. Cada respuesta del servicio queda registrada con su código y su interpretación.
El primer cierre mensual se monitorea en conjunto con su equipo contable. Revisamos tiempos de respuesta, conciliación entre comprobantes emitidos y registrados, y cualquier ajuste de índices o consultas que el volumen real exija.
Al cierre queda el código comentado, el diagrama de flujo, la tabla de códigos de error y una guía de operación para soporte interno. Si su equipo prefiere mantenerlo, se hace una sesión de traspaso; si no, seguimos con el mantenimiento.
Ver ejemplos de integraciones ya resueltas en casos de uso.
Antes de firmar cualquier alcance conviene fijar los límites. Estas son las definiciones que usamos en Yii Extension Labs cuando un equipo contable o de sistemas nos pide revisar su vínculo entre inventario interno y facturación electrónica.